13 de Junio de 2011

El pacto de gobierno PA-PSOE, consensuado día a día con la militancia.


Nunca antes se había informado tanto, tantas veces y de todo a los militantes y simpatizantes andalucistas, a la hora de tomar acuerdo sobre algo relacionado con el Partido. Las negociaciones llevadas a cabo con las distintas opciones posibles, eran dadas a conocer en las muchas asambleas informativas celebradas a diario, porque desde el mismo día de las elecciones, los militantes y simpatizantes se constituyeron en asamblea permanente en la misma Sede. Siempre antes, Zamudio se las daba a conocer al Secretario Local, Jenaro Orta y a la número dos de la lista, Isabel López.


De esta forma, el candidato andalucista cumplía con lo prometido pocos días después del 22 de Mayo, cuando les preguntaba a militantes y simpatizantes si negociaba un posible pacto de gobernabilidad en caso de ser llamado. Y ya con el beneplácito andalucista, Zamudio tenía vía libre para sentarse a negociar, y así lo hizo, con total y absoluta libertad de movimientos.


Con el PIF de Antonia Grao, Zamudio dijo que “aunque siempre hubo voluntad y los independientes estuvieron a la altura de las circunstancias, era necesario un tripartito que nunca fraguó”. De todas las conversaciones que Zamudio llevó a cabo con Antonia Grao, bien en persona, o telefónicamente, eran explicadas esa misma tarde-noche en la sede. Exactamente lo mismo que las llevadas a cabo con el PSOE de María Luisa Faneca, las cuales comenzaron al término de los comicios, siendo intensas, continuas y fructíferas, avanzando hacia un acuerdo coherente y firme.


De los casi 15 días abiertos a las negociaciones, fueron constantes las explicaciones que Zamudio ofrecía a la militancia, bien por separado, en grupos o en asambleas informativas, pero siempre donde el creía que había que darlas, en la Sede del Partido. Esto deja claro que quien, o quienes no se enteraron, es porque no quisieron, o no han tenido interés en ello.


Especialmente intensas fueron las reuniones llevadas a cabo durante los primeros días de la última semana. Es decir, del lunes 6, hasta el día de la víspera de la firma, el 8 de junio, estos encuentros informativos fueron diarios. Los motivos, varios. El primero de ellos, que se acercaba la fecha de constitución del nuevo Ayuntamiento prevista para el sábado día 11 (todavía no se tenía constancia de la denuncia del ILR que paralizaría el pleno), y el segundo, porque fue cuando entró en juego el Partido Popular que, dos semanas después de las elecciones y hartos de anunciar que se iban a la oposición, ahora decían querer “sentarse a hablar”, hecho que nunca sucedió por la incomparecencia de su candidato, el cual demostró que nunca tuvo intención de negociar, a la vista de su marcha a la romería de El Rocío, actitud que a los andalucistas, dicho sea de paso, nos pareció irresponsable y de una falta absoluta de madurez política.


El pacto firmado, aparte de ser el mejor para la gobernabilidad del ayuntamiento de Isla Cristina, también era el único posible, porque el PSOE nunca quiso negociar con el PIF, y viceversa, y el PP nunca pretendió formar parte de un tripartito. Ahora, lo que queda, es trabajar duro para tratar de salir, más pronto que tarde, de esta profunda crisis que no para de crear más paro.