LA FALTA DE PREVISIÓN ENSOMBRECE LA CABALGATA DE REYES
Resulta increíble que una simple medición de una calle y el cambio de un eje de una de las bateas hayan deslucido, por segundo año consecutivo, la Cabalgata de Reyes. El ingenio, esfuerzo e imaginación derrochados por los trabajadores y trabajadoras que realizan las carrozas municipales se han visto ensombrecidos por la falta de previsión de los políticos responsables.
Que vuelva a suceder un mismo hecho durante el mismo evento por segunda vez no puede más que evidenciar una falta de preocupación y previsión de quienes se suponen deben planificar y dirigir uno de los eventos más importantes y participativos que se celebran al año, la Cabalgata de Reyes Magos. En esta ocasión sucedió que el arreglo de la calle del Prado, frente a la Estación de Autobuses, con la colocación de un número indeterminado de “pilonas” y por consiguiente la reducción de la calzada, impidió que dos de las carrozas del “Cortejo Real” no pudieran seguir el mismo itinerario que el resto, provocando que la comitiva se dividiera en dos.
Mientras se sucedía el desconcierto y las preguntas de los viandantes, una de las carrozas, concretamente la que transportaba a Papa Noel, se veía inutilizada al romperse una de las ruedas, la cual fue repuesta pero vuelta a romper debido, según fuentes consultadas, a la falta de presupuesto para cambiar los ejes que soportan la carroza.
El primero de los problemas hubiera sido fácilmente solucionable con una básica medición del trayecto a seguir por la comitiva. En el segundo se evidencia la falta de presupuesto para temas tan importantes como debe ser la seguridad, tanto de las personas que participan en la cabalgata como del público que las presencian.
Viéndose el interés que puso la propia Alcaldesa al fotografiarse en dos ocasiones con los mismos Reyes Magos, una en la presentación dentro de la Sala Capitular del Ayuntamiento y otra al comenzar la Cabalgata, creemos que pondrá el mismo interés para que en el desfile del año que viene se eviten hechos como los acaecidos, por segundo año consecutivo.
Resulta increíble que una simple medición de una calle y el cambio de un eje de una de las bateas hayan deslucido, por segundo año consecutivo, la Cabalgata de Reyes. El ingenio, esfuerzo e imaginación derrochados por los trabajadores y trabajadoras que realizan las carrozas municipales se han visto ensombrecidos por la falta de previsión de los políticos responsables.
Que vuelva a suceder un mismo hecho durante el mismo evento por segunda vez no puede más que evidenciar una falta de preocupación y previsión de quienes se suponen deben planificar y dirigir uno de los eventos más importantes y participativos que se celebran al año, la Cabalgata de Reyes Magos. En esta ocasión sucedió que el arreglo de la calle del Prado, frente a la Estación de Autobuses, con la colocación de un número indeterminado de “pilonas” y por consiguiente la reducción de la calzada, impidió que dos de las carrozas del “Cortejo Real” no pudieran seguir el mismo itinerario que el resto, provocando que la comitiva se dividiera en dos.
Mientras se sucedía el desconcierto y las preguntas de los viandantes, una de las carrozas, concretamente la que transportaba a Papa Noel, se veía inutilizada al romperse una de las ruedas, la cual fue repuesta pero vuelta a romper debido, según fuentes consultadas, a la falta de presupuesto para cambiar los ejes que soportan la carroza.
El primero de los problemas hubiera sido fácilmente solucionable con una básica medición del trayecto a seguir por la comitiva. En el segundo se evidencia la falta de presupuesto para temas tan importantes como debe ser la seguridad, tanto de las personas que participan en la cabalgata como del público que las presencian.
Viéndose el interés que puso la propia Alcaldesa al fotografiarse en dos ocasiones con los mismos Reyes Magos, una en la presentación dentro de la Sala Capitular del Ayuntamiento y otra al comenzar la Cabalgata, creemos que pondrá el mismo interés para que en el desfile del año que viene se eviten hechos como los acaecidos, por segundo año consecutivo.


















